26 abril 2013

Demi Moore es muy pudorosa

A la publicación norteamericana Vanity Fair le gusta sorprender, y lo hace muy bien. Como hizo Helmut Newton, que fotografió en poses genuinamente felinas a Madonna embutida en su papel habitual, el de leona sexual, o Kevin Sessums, que reveló en términos inéditos la relación Shirley McLaine-Warren Beatty, el mensual del escándalo elegante ha apostado por superarse una vez más.

En su último número, la fotógrafa de «celebrities» más famosa, Annie Leibovitz, y una de las estrellas más relampagueantes del cine hollywoodiano, Demi Moore, forman un tándem espectacular: Leibovitz detrás de su afilada cámara y Moore delante de ella... y en paños menores.

La última Vanity Fair resuelve su fotografía principal con las formas redondas de la actriz Demi Moore, que espera un hijo para finales del mes próximo.

La imagen desnuda de la esposa de Bruce Willis («Luz de luna», «La jungla de cristal») cruza la portada de norte a sur, rompiendo moldes, por un lado, y creando una atroz polémica, por otro. La protagonista de «Ghost», una de las películas que más éxito comercial se apuntó en la última temporada cinematográfica, aparece cubriéndose el pecho con un brazo y sujetándose la barriga con el otro.

La actriz, de 28 años y ya madre de otro hijo de Willis, accedió a hacerse las fotografías sin cobrar, al tiempo que fue ella misma la que sugirió la posibilidad cíe que una de las fotos en las que aparece desnuda fuese utilizada en la portada. El número de agosto de Vanity Fair es un tanto especial, ya que de su portada sólo se distingue la cabeza de la actriz y un papel blanco que cubre el resto -se vende con un plástico a su alrededor- en el que se lee: «More Demi Moore».

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